miércoles, 15 de octubre de 2014

Poder es querer...

Escrito en 2013

   Ayer, después de sacar a mi mascota a pasear y de ir a buscar el pan,  acudí al centro Miranda Este, pues tenía citación con el médico de cabecera, una consulta rutinaria sin más. Ocurrió algo que me llamó la atención. Frente a mí se encontraban dos señoras, de unos 60 años, la madre y de unos 40, la hija. Salió el Dr. para nombrar a los citados y el orden de visita.
   —¿Me ha llamado usted, antes? —inquirió la de más edad.
   —No sé, ¿cómo se llama usted?
   —María, xxx,  xxx, tengo cita para las 12:00h.
   —Pues lo siento, pero aquí no aparece su nombre —respondió el joven doctor.
   —¡Cómo qué no! —exclamó la más joven elevando un tono su voz, ¿está usted llamando embustera a mi madre?
   —No, para nada señora. Le estoy diciendo que aquí no aparece el nombre de ella.
   —Le vuelvo a decir…, que ayer mismo llamé y le dieron la cita para hoy.
   —Bien, quiero que entienda usted, que yo no soy el que da las citaciones.
   —¿Y qué quiere que haga?
   —Lo único que le puedo aconsejar, es que baje al mostrador y le indique a quien le atienda que le he dicho que la cite para hoy, es todo cuanto puedo hacer.
   Unos 10 minutos después, ha regresado la hija y, justo en ese instante, el facultativo le ha indicado: «María, pase usted ahora».
   Lo que me ha llamado la atención: es que cuando se quiere, se puede conseguir todo y que es tan sencillo como el hecho de tener buenas intenciones y, palabras. El uso del diálogo es, sin duda alguna,  el mejor de  los caminos a seguir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario